Si hay algo que me encanta en este mundo es el arroz. Después de eso amo saber qué van a hacer las personas, adivinar lo que piensan, cómo actuarán y la manera en que puedo manipularlas para mi beneficio. Al arroz, ya todos lo conocen, así que me limitaré a hablar del otro tema.
Por mucho tiempo, me he dedicado a observar el tipo de relaciones que tienen las personas que están a mi alrededor. No necesariamente tenían que ser personas cercanas, ser apenas conocidos era más que suficiente. He notado un patrón un tanto extraño en todas las relaciones en las que he, de algún modo, intervenido (inclusive las mías). Aún no sé el porqué de este comportamiento, imagino que años y años de telenovelas del canal 2 y esa serie de Mujer casos de la vida real, tiene mucho que ver.
He notado que en algún momento de la relación, por lo menos una de las partes empieza algo que yo he denominado "Síndrome de autodestrucción" (tal vez tenga un nombre científico mejor, pero este se escucha muy bien). Es cuando inconscientemente* empiezan a pensar en las miles de posibilidades que existen para que la relación se acabe, cuando ninguno de los 2 así lo desea. Empiezan a hacerse ideas, ver cosas que no existen, malinterpretar mensajes, buscar frases entre líneas, cualquier cosa que fundamente alguna de las razones para terminar.
No entiendo mucho esto, se supone que las dos partes están felices juntos, ¿Por qué empezar a destruir algo tan bueno? No veo la razón. Alguna vez, no hace mucho, me pasó, afortunadamente hubo alguien que me dijo las palabras correctas para esa situación: Relájate y disfruta. Y si pasara, pues para qué te amargaste desde antes.
Muy sencillo pero igual de atinado, no se amarguen la vida, dejen de pensar en cosas que no quieren que pasen y disfruten el momento, no busquen pretextos para estar mal con ustedes y las personas que los rodean.
Escribidor, ensayista, literato, narrador, articulista, llámame cómo quieras, pero deja tu comentario
Mostrando entradas con la etiqueta Amor perdido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor perdido. Mostrar todas las entradas
domingo, 7 de agosto de 2011
sábado, 23 de octubre de 2010
Cuando se va, y el desastre de volver
Antes de empezar con este nuevo post, hay varias cosas que me gustaría comentar:
Lamentablemente a mi corta edad, aún no he podido encontrar, ni las respuestas, ni a mi amor perdido, pero aún no pierdo la esperanza, que tal que es cliché y pega, podría encontrarlo en aquella calle que juntos recorríamos y que de vez en cuando transito, sólo para no dejar morir los recuerdos...
Quiero que suban hasta donde puedan y vean la imagen que tengo como título, mi hermano (a.k.a. Losstarot) me hizo el favor de hacerla hace un par de noches, muchas gracias ¿Apoco no es la mejor imagen jamás antes vista?
Le ha gustado tanto la idea de lo que este blog llegará a ser que ha ofrecido su experta ayuda para poner varios gadgets, tales como algún reproductor, cuya activación es opcional, estará ahí, pero dependerá de ustedes si quieren oír o no la música que pondré acorde al tema que esté tocando, otra cosa es, que justo hoy, configuró correctamente el teclado de mi PC, entonces algunos caracteres han cambiado de lugar, pido paciencia si ven alguna palabra con tildes al revés, he hablado con varios de ustedes y he decidido alargar un poco la longitud de mis post, a condición, claro, de que dejen sus comentarios, ahora sí, el post empieza....
Le ha gustado tanto la idea de lo que este blog llegará a ser que ha ofrecido su experta ayuda para poner varios gadgets, tales como algún reproductor, cuya activación es opcional, estará ahí, pero dependerá de ustedes si quieren oír o no la música que pondré acorde al tema que esté tocando, otra cosa es, que justo hoy, configuró correctamente el teclado de mi PC, entonces algunos caracteres han cambiado de lugar, pido paciencia si ven alguna palabra con tildes al revés, he hablado con varios de ustedes y he decidido alargar un poco la longitud de mis post, a condición, claro, de que dejen sus comentarios, ahora sí, el post empieza....
¡¡¡AHORA!!!
"... Y la vi, como la primera vez, tan libre con ese aire de irreverencia hacia el amor, en el fondo siempre lo supe, tratar de retenerla era poco más que imposible, siempre encontraría la forma de librarse de mi inútil protección.
Lo único que hice fue abrazarla, sentirla cerca por última vez, tratar de impregnar mi esencia en ella, así, tal vez algún día encuentre el camino de regreso..."
Y bueno la pregunta queda en el aire:
¿Cómo reaccionar ante el encuentro de un amor perdido?
No escribo acerca de ése amor que te abandona con dolo, o de aquel amor que empieza volviéndose costumbre y termina siendo un acuerdo de separación, hablo de aquel que de un día a otro desaparece, aquel que te deja en ése momento en el que imaginas una vida juntos, divagando acerca de un futuro utópico, pero que se ve penosamente interrumpido por una partida no esperada.
Pasa el tiempo y aprendes a seguir tu vida, te das cuenta de que los vestigios del amor perdido siguen vigentes, que has conocido gente nueva y momentáneamente te ha separado del recuerdo, pero, ¿Qué pasaría? si un día desprevenido, caminando por la calle ves una silueta conocida a lo lejos, por curiosidad volteas para tratar de reconocer, una sonrisa familiar, tratas de escarbar en lo más profundo de tus recuerdos y la sorpresa no se hace esperar, a unos pasos, ya con esa sensación, mezcla entre felicidad, nerviosismo, euforia y pánico, tratas de mantener la calma y decidir entre afrontar la situación o correr lo más lejos que tu cuerpo lo permita, pierdes por completo la noción del tiempo y lo que realmente han sido sólo segundos lo recuerdas como horas de completa inmovilidad, al final te has reparado en el hecho de que encontraste a tu amor perdido. ¿Cómo tendríamos que actuar para demostrar que tu vida no ha sido un desastre después de su partida?
O en su versión informática: En un día de melancolía decides buscar nombres, de cada uno de esos amores que has perdido, y encuentras uno, pero no es sólo uno, es el único, el que inicia tu lista, y ahí está su foto, tan cínico como siempre, con el paso de los años marcados en la cara, y no sólo eso, también han pasado los años en su vida, ahora ha decidido formar esa familia de la que tanto platicó contigo, sabes que es feliz pero ronda por tu cabeza el maldito "¿Qué hubiera pasado si..." es ahí cuando te das cuenta de que esas cartas que tienes guardadas en aquel viejo cajón ya no servirán de nada, que su tiempo de expedición acaba de extinguirse.
De lo que aquí he tratado de describir podrían salir otras varias preguntas:
¿Vale la pena buscar un amor que se ha marchado?
¿Estamos preparados para afrontarlo?
¿Aún puede tener ésa historia un final feliz?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)