Mi familia es -en muchos aspectos- extraña...
He regresado de uno de los varios viajes que he hecho durante este año, mi regreso pasó desapercibido. Abriendo la puerta cerca de las seis de la mañana, nadie estaba ahí para recibirme... Bueno, no conscientemente, porque aún dormidos o recién levantados todos me dieron una bienvenida que, confieso no esperaba, tampoco me sorprendió en lo absoluto.
Mi relación con cada individuo es completamente diferente, en esta casa convivimos cinco personas y cada una me saludó de una manera única, reflejando un poco de su personalidad, decidí hacer esto de manera aleatoria, sin nombres, para que cada lector decida qué integrante de mi familia interpretará a cada personaje:
Subiendo escaleras, prendiendo la luz con miedo a perturbar sueños, decido acercarme y con un murmullo suave anunciando mi llegada, el único gesto que recibí a cambio fue un apenas audible "¿Cómo te fue?" seguido por un inexpresivo "Qué bueno" para finalizar con un leve ronquido que me hizo pensar que las respuestas fueron automáticas y que nada recordaría al despertar.
Justo después de abrir la puerta y darme cuenta de que nadie estaba esperando mi llegada, decidí revisar cosas pendientes en la computadora, leyendo publicaciones atrasadas, poniéndome al corriente de lo ocurrido en esta semana que estuve ausente. Al terminar, decidí que una última visita al baño sería lo oportuno. En ese momento, escuchando pasos en la casa, decidí apurarme, en caso de que la persona apenas consciente necesitará entrar. Subí despacio, adormilado por el viaje, hambriento por el tiempo, cansado por la hora, nostálgico por todo lo que había pasado. Una grata sorpresa al escuchar en mi ascenso una lista de groserías muy ensayadas, siendo la única persona escuchando eso, tenían que ser -forzosamente- para mí.
Lo siguiente que recuerdo fue una alarma, ¿Alarmas a las siete de la mañana? Hay dos comportamientos que no entiendo en las personas: Alarmas en días y horas en las que jamás se despertarían y que después de escucharlas y despertar, las aplacen o apaguen. Despacio caminando con cautela, decidí avisar a la persona propietaria de la alarma que tal vez tenía un compromiso importante, sin esperar si quiera a despertar adecuadamente, recibí como respuesta una leve mirada seguida por un "¡Osh, tú!".
Con unas inmensas ganas de olvidarlo todo, decidí no reclamar mi lugar para dormir, a cambio, intenté hacerme de un espacio en otro lado. Sintiendo todo el movimiento que estaba provocando, era de esperarse que alguien terminara por despertar. Apostando por la última oportunidad de recibir un saludo confortante escuché pequeños gruñidos, intentos bobos por moverse por propia cuenta y las últimas palabras que escucharía antes de dormir: "Quique, no quiero estar contigo, vete por favor"
Mi familia es -en muchos aspectos- extraña, tienen maneras poco comunes de demostrar que te quieren -suponiendo que eso querían que notara con tal bienvenida-. Con poco menos de una hora en casa, no sabía si dormir, pensar en todo lo que había escuchado o salir y tratar de empezar de nuevo...
Escribidor, ensayista, literato, narrador, articulista, llámame cómo quieras, pero deja tu comentario
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domingo, 18 de septiembre de 2011
sábado, 23 de octubre de 2010
Cuando se va, y el desastre de volver
Antes de empezar con este nuevo post, hay varias cosas que me gustaría comentar:
Lamentablemente a mi corta edad, aún no he podido encontrar, ni las respuestas, ni a mi amor perdido, pero aún no pierdo la esperanza, que tal que es cliché y pega, podría encontrarlo en aquella calle que juntos recorríamos y que de vez en cuando transito, sólo para no dejar morir los recuerdos...
Quiero que suban hasta donde puedan y vean la imagen que tengo como título, mi hermano (a.k.a. Losstarot) me hizo el favor de hacerla hace un par de noches, muchas gracias ¿Apoco no es la mejor imagen jamás antes vista?
Le ha gustado tanto la idea de lo que este blog llegará a ser que ha ofrecido su experta ayuda para poner varios gadgets, tales como algún reproductor, cuya activación es opcional, estará ahí, pero dependerá de ustedes si quieren oír o no la música que pondré acorde al tema que esté tocando, otra cosa es, que justo hoy, configuró correctamente el teclado de mi PC, entonces algunos caracteres han cambiado de lugar, pido paciencia si ven alguna palabra con tildes al revés, he hablado con varios de ustedes y he decidido alargar un poco la longitud de mis post, a condición, claro, de que dejen sus comentarios, ahora sí, el post empieza....
Le ha gustado tanto la idea de lo que este blog llegará a ser que ha ofrecido su experta ayuda para poner varios gadgets, tales como algún reproductor, cuya activación es opcional, estará ahí, pero dependerá de ustedes si quieren oír o no la música que pondré acorde al tema que esté tocando, otra cosa es, que justo hoy, configuró correctamente el teclado de mi PC, entonces algunos caracteres han cambiado de lugar, pido paciencia si ven alguna palabra con tildes al revés, he hablado con varios de ustedes y he decidido alargar un poco la longitud de mis post, a condición, claro, de que dejen sus comentarios, ahora sí, el post empieza....
¡¡¡AHORA!!!
"... Y la vi, como la primera vez, tan libre con ese aire de irreverencia hacia el amor, en el fondo siempre lo supe, tratar de retenerla era poco más que imposible, siempre encontraría la forma de librarse de mi inútil protección.
Lo único que hice fue abrazarla, sentirla cerca por última vez, tratar de impregnar mi esencia en ella, así, tal vez algún día encuentre el camino de regreso..."
Y bueno la pregunta queda en el aire:
¿Cómo reaccionar ante el encuentro de un amor perdido?
No escribo acerca de ése amor que te abandona con dolo, o de aquel amor que empieza volviéndose costumbre y termina siendo un acuerdo de separación, hablo de aquel que de un día a otro desaparece, aquel que te deja en ése momento en el que imaginas una vida juntos, divagando acerca de un futuro utópico, pero que se ve penosamente interrumpido por una partida no esperada.
Pasa el tiempo y aprendes a seguir tu vida, te das cuenta de que los vestigios del amor perdido siguen vigentes, que has conocido gente nueva y momentáneamente te ha separado del recuerdo, pero, ¿Qué pasaría? si un día desprevenido, caminando por la calle ves una silueta conocida a lo lejos, por curiosidad volteas para tratar de reconocer, una sonrisa familiar, tratas de escarbar en lo más profundo de tus recuerdos y la sorpresa no se hace esperar, a unos pasos, ya con esa sensación, mezcla entre felicidad, nerviosismo, euforia y pánico, tratas de mantener la calma y decidir entre afrontar la situación o correr lo más lejos que tu cuerpo lo permita, pierdes por completo la noción del tiempo y lo que realmente han sido sólo segundos lo recuerdas como horas de completa inmovilidad, al final te has reparado en el hecho de que encontraste a tu amor perdido. ¿Cómo tendríamos que actuar para demostrar que tu vida no ha sido un desastre después de su partida?
O en su versión informática: En un día de melancolía decides buscar nombres, de cada uno de esos amores que has perdido, y encuentras uno, pero no es sólo uno, es el único, el que inicia tu lista, y ahí está su foto, tan cínico como siempre, con el paso de los años marcados en la cara, y no sólo eso, también han pasado los años en su vida, ahora ha decidido formar esa familia de la que tanto platicó contigo, sabes que es feliz pero ronda por tu cabeza el maldito "¿Qué hubiera pasado si..." es ahí cuando te das cuenta de que esas cartas que tienes guardadas en aquel viejo cajón ya no servirán de nada, que su tiempo de expedición acaba de extinguirse.
De lo que aquí he tratado de describir podrían salir otras varias preguntas:
¿Vale la pena buscar un amor que se ha marchado?
¿Estamos preparados para afrontarlo?
¿Aún puede tener ésa historia un final feliz?
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